Las paellas gigantes para fallas ganan popularidad.

Fallas y paella, ¿puede haber una combinación más valenciana? Estos son los dos elementos a los que, casi de inmediato, se asocia la palabra ‘’Valencia’’. Y no es de extrañar, pues las tradiciones- como las Fallas- y la gastronomía–como la paella- son dos factores determinantes de una cultura. Y estos son, sin duda alguna, los elementos más significativos que conforman la cultura valenciana.

Las fallas de Valencia son todo un acontecimiento para la ciudad. Seas o no fallero/a, la fiesta se vive para todos igualmente en las calles. El olor a pólvora, los fuegos artificiales, las calles iluminadas, la Ofrenda de flores a la Geperudeta, etc. Decenas de costumbres conforman la tradicional fiesta de las fallas en Valencia.
En el ámbito gastronómico, los churros y buñuelos son los protagonistas de la fiesta fallera. Un protagonismo que viene compartido con el plato estrella del muestrario gastronómico valenciano –tanto dentro como fuera de nuestras fronteras- que no es otro que la paella valenciana.

Durante las fiestas, todas las comisiones falleras dedican un día en su programa de festejos a realizar concursos de paellas. Esta actividad se ha extendido no sólo por el arraigo de dicho plato a nuestra cultura, sino por todo lo que conlleva. Pasar un buen rato cocinando con los amigos, alrededor de la leña, mientras se solventan en equipo todas las adversidades que dicho plato conlleva en su elaboración; aunque luego nadie se haga responsable del resultado final. Aquí la paella valenciana cobra protagonismo como elemento de ocio y germanor de las fiestas. Es sin duda, un momento divertido del que se requiere, principalmente, tiempo. Sin embargo, una vez entrada en la semana grande de fiestas resulta realmente complicado encontrar casales falleros que decidan apostar por saborear una deliciosa y auténtica paella valenciana. Los actos se multiplican en la agenda fallera y todo comienza a ir cada vez más rápido hasta que, finalmente, llega el fuego a la ciudad y las fiestas se terminan. Es por ello que, cada vez más, las comisiones falleras están optando por contratar paellas gigantes para fallas.

Conscientes de la popularidad que dicho plato alcanza entre los valencianos, los casales deciden apostar más por este plato tan ‘’de la terreta’’. Las paellas gigantes son una estupenda opción para dar de comer a toda una comisión fallera, sin que un pequeño grupo tenga que trabajar toda una mañana ante el fuego para dar de comer al resto y asegurando el sabor y la calidad del resultado final. Después de venir de los pasacalles bajo el sol fallero, de la recogida de premios o de la Ofrenda,  encontrarse con un plato de paella valenciana en la mesa es algo que todos –y sobretodo los falleros- agradeceríamos. Así pues, las paellas gigantes en Valencia, durante sus fiestas grandes, son toda una apuesta por unir de lleno dos tradiciones como son la paella y las fallas de Valencia.

Cabe destacar que, aunque estén alcanzando ahora mayores niveles de popularidad por ser una opción perfecta para dar de comer a grandes grupos de personas, las paellas gigantes para fallas vienen haciéndose desde hace muchos años atrás. En Galbis comenzamos esta tradición en el año 1985 realizando paellas gigantes en varios municipios de Valencia. Los nutrientes del arroz, de la verdura y de la carne son la mejor opción para poder reponer fuerzas y proseguir con la fiesta.

Es cierto que la paella valenciana no es un plato exclusivo de las Fallas y que, independientemente de si eres fallero/a o no, este magnífico plato se disfruta igual. No obstante, es innegable que la combinación de estos dos elementos – fallas y paella- crea un contexto perfecto que nos envuelve mucho más en el ambiente valenciano. Pasear en plenas fallas, ya sea mediodía o incluso a la noche, oler la leña arder y encontrarse con multitud paellas en las calles es algo que sólo ocurre en Valencia.

Además, la capital del Turia siempre ha tendido a agrandar sus tradiciones en todos los sentidos, hasta el punto de que cuantos más kilos de pólvora lleve la mascletà, cuanto más grande sea el monumento fallero y cuanto más grande sea la paella, mejor. Por tanto, parece innegable afirmar que las paellas gigantes para fallas acaban por componer un binomio perfecto que une los dos componentes del ADN valenciano: Fallas y paellas gigantes.